Archive forMexico City Blues - Jack Kerouac

Jack Kerouac´s Mexico City Blues. 9o. Coro

Traducir a Jack Kerouac es simplemente imposible. Se puede intentar hacerle versiones, y como he dicho aquí, eso es lo que intento. Una vez un poeta mexicano, maestro mío, me habló acerca de la imposibilidad de la traducción de obras literarias. Primero que nada está la barrera lingüística, a veces imposible de cruzar sin pérdidas esenciales. Pero suponiendo que se pueda hacer una digna y exacta traducción, también queda el pequeño obstáculo de las ideas, que en muchas ocasiones están presentes en una cultura, pero no en otra. ¿Es entonces válido traducir la obra de alguien? La respuesta es sí, al menos para mi. Don Luis Alveláis Pozos llamaba a esa posibilidad “hacer versiones”, en las que todo es válido. Al hacer versiones de la obra de alguien más, nada impide poner algo de nuestra cosecha, hacer interpretación y utilizar construcciones lingüísticas que tal vez el autor original rechazaría, pero que resultan imprescindibles para la comprensión del texto en otro contexto cultural. Otra maestra excelente me dijo un día que “Un texto sin su contexto, es puro pretexto”.

Por otro lado, Jack Kerouac, mi otro maestro sin saberlo, está muerto. No veo cómo podría quejarse de mis desvaríos criminales.

Haz como yo y enciende la música en tu memoria. Ahí todos guardamos un blues, o algo parecido, que nos ayuda en los viajes sin conciencia…

9o. Coro

Todos tomamos un atajo
A través del Valle de la Muerte
Las Montañas volcánicas
Y el Hielo-Lagartija
Y el Piojo de Arena
– Perros Lhasas de Weedblack,
Filtros mágicos de Cock Rock –
Redwoods tan enorme
suben pases por Dios –
Los Ángeles Gigantes
En el Cielo Azul de Washington D.C.
– – Las Heroínas de la Catedral
Cultivan México –
Comentan acerca de las Grandes Ciudades
del Mundo,
La Maravilla Azul de New Orleans
(tierra de pantanos)

Ingers ha hecho ventanas
con Australia penal también
– peras Attantisatasa
la Esencial Central
Indy, Portugal
c  o  i  t  o

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Jack Kerouac´s Mexico City Blues. 8o. Coro

Geografías lejanas y Senos jugosos. Ríos rítmicos, eternos… y antiguos mares. En su éxtasis, Jack Kerouac los vio pasar tal vez ante sus ojos en pleno Corazón de la Ciudad de México. O quizás sólo los imaginó, pero al hacerlo, nos regaló sus imágenes. Imaginar es precisamente eso: Crear imágenes. Y la poesía consiste entonces en poner por escrito esas imágenes para que otros puedan a su vez imaginarlas, haciendo de la experiencia una espiral infinita.

Escuchemos a Bunk Johnson, con Sister Kate, para acompañar el 8o. Coro de Mexico City Blues

8o. Coro

Misteriosos Ríos Rojos del Norte –
Obi Ubang African Montanas
de las desérticas tierras de Peary
Lagos de Luz – Viejos Mares –
Río Mississippi, Chicago,
Los Grandes Lagos –
Los Pequeños Ríos como Indiana,
Los Grandes
Como el Amazonas
Joliet voló.
Alma, el Río del amor nevado
–    Amida, de la más Brillante
y Perfecta
Compasión

El Tamiyani se arrastra
a través de los Everglades

Ai la ra la
la rai la ra –

Senos femeninos que cantan
reciben de la tierra
Ríos Jugosos – Tierra Roja

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Jack Kerouac´s Mexico City Blues. 7o. Coro

¿Pensamientos apocalípticos, acaso? ¿Qué estaría escuchando Jack al escribir éste, su séptimo coro, lleno de destrucción? Probablemente ni él sería capaz de recordarlo, pues una especie de común denominador de los beatniks era su manera totalmente automática de escribir, que sin duda tenía algo de poco consciente. El profeta beat Allen Ginsberg ilustra este comportamiento, siempre acompañado de sustancias alterantes, en su poema Aullido, al referirse a la experiencia de Kerouac y Burroughs en la ciudad de los volcanes:

“Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas…que escribieron frenéticos toda la noche balanceándose y rodando sobre sublimes encantamientos que en el amarillo amanecer eran estrofas incoherentes…”

Pero no cabe duda que la Destrucción planteada en este 7o. coro no es definitiva. Jack, buen budista y por tanto admirador del caos reformador, nota que quien en su poema destruye, también es un hacedor: un artista. Es así como Buda, el iluminado, se refiere a si mismo: Tathagata, palabra cuyo significado literal es el que así ha venido o llegado. Las deidades orientales tienen ambas facetas, creadoras y destructoras, como parte de su naturaleza. Un buen ejemplo de esto es Kālī, diosa hindú que apareció por primera vez en el Rig Veda, no como diosa, sino como una de las siete lenguas de Agni, el dios del fuego. Kālī, también conocida como Kalika, es una diosa asociada a muerte y a la destrucción, pero a pesar de sus connotaciones negativas, hoy se le considera la diosa del tiempo y del cambio: la vida y la muerte.

Quizás Jack estaba experimentando un Satori al momento de escribir, asomado a la estructura del caos. Escuchemos, para acompañar,  a ese otro dios del Blues y el Jazz, B.B. King, en el Ralph Gleason’s Jazz Casual, 1968.


7o. Coro

Él, que es Libre de Concepciones Arbitrarias
del Ser o No-Ser

El Genio del Elefante

El Destructor de los Entrenadores de Elefantes
por Muerte

El Destructor de Elefantes por Muerte
El Destructor de la Muerte
El Destructor y Exterminador
De la Muerte

Exterminador del Ser y del No-Ser
Tathagata
El Maestro de la Esencia
El Útero
El Manifestador
Esencia hecha por el Hombre
Hombre hecho por la Esencia
El Hacedor de Luz
El Destructor de Luz

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Jack Kerouac´s Mexico City Blues. 6o. Coro

Basura, dicen. Junk. El misterio de estos versos parece yacer en la aceptación de la existencia de la no-existencia, del Ser que Es, mas no es el Universal. Jack se aparece en el 6o. Coro en forma mística, evocando la problemática budista del Ser y evadiendo las críticas que lo tachan, como a sus otros compañeros beatniks, de holgazán. Las preocupaciones del poeta están más allá de este lugar material.

Esta vez no hay Jazz, sino melancolía. Junk, de Paul McCartney, 1970. Una delicia que seguro nació de un sentimiento blues. El ser humano no debe ser siempre feliz, o lo habrá perdido todo.

6o. Coro

El pensamiento está suspendido

El Secreto Brillo de Luna de Buda – es
la antigua virtud de yacer
y pensar feliz y confortablemente
pensamientos – Estos, que la moderna sociedad
ha marcado como “de holgazanes”, están
disponibles ahora para la gente
aparentemente sólo como basura

Uno depende de la existencia del otro
el uno-mismo, y no así el Uno Solo Universal
existe – no uno-mismo, no otro uno-mismo,
no innumerables seres, no
Uno-ser Universal y no ideas
que relaten la existencia de su no-existencia

El más Grande, Quien ha Sepultado
en el Confort a Innumerables Seres

El Gentil
El Maestro en el Arte de la Amabilidad
El Maestro de la Sabiduría
El Gran Hombre-transbordador
El Gran Vehículo del Ser

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Jack Kerouac´s Mexico City Blues. 5o. Coro

En mitad de ese Jam Session nocturno, Jack recuerda a sus más queridos amigos Beatniks. Es probable que el mismo Burroughs esté ahí, con él, en el piso de la calle de Orizaba. Allen Ginsberg, el poeta de Aullido, también está presente por obra y magia de las palabras, inocentemente caóticas, que fluyen en el papel. Fue él quien nombrara alguna vez  a Gregory Nunzio Corso como “el mejor poeta de Norteamérica”, y en nuestro quinto coro, un Ginsberg imaginario llama a su vez a Jack Kerouac “Amable Rey Mental”. Ginsberg es sin duda el bautista del grupo; en los versos inconexos desfilan junto a su nombre  los de otras personas; unas son rastreables, otras no. Aparecen sabios escritores del pasado y también anónimos colaboradores culinarios de nula fama y fortuna. Frases incompletas, palabras en español mezcladas… y Chile.

Para este aparente desbarajuste me parece apropiada una deliciosa Jam Session acontecida en New Orleans, en 1958. “Mamie´s Blues”:

5o. Coro

No soy Gregory Corso
El Trovador Italiano –
De la Canción de Córcega –
Subioso Gregorio Corso –
El Obseso Rey del Hacer Versos
De la Calle Brattle
En calles de nieve
Tejió el espectáculo
Y preocupado en túneles
Y loco perro ladró

AMABLE REY MENTAL
Me llamó Allen Ginsberg

William Burroughs
Como William Lee

Samuel Johnson
Por debajo del mar

Rothridge Cole cortador
de Chiles
Es Numbro
Elabora

Si sabes que yo
p a l a b r a

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Jack Kerouac´s Mexico City Blues. 4o. Coro

Jack baja a la farmacia y compra algunos compuestos, que aislados pueden pasar como inocuos. Una vez en casa, después de subir las escaleras y con su amigo hablando aún como tarabilla, hace una mezcla con las sustancias y se la inyecta. Pletórico de conciencia toma un viejo disco de 78 revoluciones por minuto, de esos de baquelita que a los más jóvenes ya no les significan nada, y escoge  Jam Session de Benny Goodman para acompañar la velada mientras devora Chucrut (sauerkaut). La pluma llega nuevamente a su mano, y ésta comienza a dar piel a lo soñado…

4o. Coro

Roosevelt valía 6.7 millones de dólares
Estaba apretado

La rana espera
Hasta que la pobre mosca
Vuela por ahí
Y entonces la agarraron

El estanque de rocas cristalinas
Cubierto de espuma vegetal
Cubrió las rocas
Limpio el estanque
Cubrió la superficie tibia
Cubrió al loto
Empolvó la flor de sandía
Aéreo el Vagabundo sin prisa
limpia en forma extraña la claridad
del agua azul

Y ENTONCES LA AGARRARON

El Aceite de la Oliva
Melcochas agridulces
Calabaza agridulce
Sopa de Calabaza bien hecha
Sauerkraut puesto a trabajar
en un gran barril
Apestoso pero, en fin, bueno

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Jack Kerouac´s Mexico City Blues. 3er. Coro

Orizaba 210, Colonia Roma, México, 1955. La benzedrina fluye tan caóticamente como el jazz en la cabeza de Jack Kerouac, que tiene en sus manos una libreta y una pluma que vomita palabras. Preocupaciones políticas  y económicas se solucionan comiendo baratijas alrededor de un buen fuego.

Propongo a Bessie Smith, 1927, para acompañar esta vez a Jack.

3er. Coro

Describir fuegos en la arena del fondo del río
y cocinar;
cocinar hot dogs
ensartados en palos afilados
sobre las llamas de la leña
con grasa que gotea en el humo
se asan y ennegrecen
los salados hot dogs
y el vino
y el trabajo en las vías

Se deben $275,000,000,000.00
dice el Gobierno
doscientos setenta y cinco millardos
de dólares se deben
Como el Cielo
sin fin
Y un desconocido número de Seres Sensibles
Que serán admitidos
-Innumerables-
En el nuevo Par de Zapatos de piel
del Gurú Blanco
¡Ojo!
El Paraíso Púrpura

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Kerouac´s Mexico City Blues. 2o. Coro

En más de una ocasión se ha debatido acerca del término Literatura Beat, que cultivó un grupo de poetas y narradores a mediados del siglo XX en los Estados Unidos de América. La palabra ha sido interpretada en todos sus posibles sentidos, de manera que se ha pensado que, debido a que los Beatniks fueron una generación incomprendida y hasta en cierto modo perseguida por las academias, el término Beat se relaciona con “golpear” o “golpeados” al traducir y tomar el significado textual de la palabra. Otros críticos, observando la naturaleza mística del movimiento, se inclinan a creer que en el Beat existe algo de Beatitud. Esta intepretación se originó al observar la continua búsqueda de muchos personajes de este movimiento literario -sobre todo los desarrollados por Jack Kerouac- para trascender el mundo material a través de sabidurías orientales como el Budismo Zen. Obras como Satori in Paris y The Dharma Bums hablan de la necesidad de iluminación, que sin duda requiere cierto grado de Beatitud.

Sin embargo, es posible que el verdadero significado de lo Beat sea el que el mismo Jack Kerouac explicó. Para él, la poesía (Mexico City Blues, San Francisco Blues) debe desarrollarse y leerse con Ritmo (beat). En este caso, la música inspiradora de Jack fue de origen negro, el Jazz y el Blues, de manera que para la lectura de sus poemas se recomienda tener como fondo alguno de estos dos géneros, que Kerouac consideraba inspiradores, así como caóticamente ordenados. Es por ello que su poesía parece ir de un lado a otro, a veces sin sentido, como si las palabras surgieran de su pluma en forma automática; tal como sucede en una sesión de Jazz, pletórica de creatividad e improvisación.

En las versiones de Mexico City Blues que ofrezco en Mooniverse he tratado, en lo posible, de mantener la esencia de las palabras de Jack y también he buscado dotar a sus poemas de cierto ritmo en nuestro idioma. Esto, como es de ver, es en realidad una labor imposible porque nuestra lengua es muy diferente al inglés, así como sus posibilidades rítmicas. Es sólo un gusto que me doy.

Intentemos leer a Jack mientras escuchamos a Louis Armstrong, que interpreta “St. Louis Blues”. Grabación de Blue Bird Records, 1933. Espero que lo disfruten tanto como yo.

2o. Coro

El hombre no se preocupa a la mitad

El hombre en medio
No se preocupa
Sabe que su Karma
No está bajo tierra

Pero su Karma
Desconocido para él
Puede acabarse

Eso es el Nirvana

Hombres Salvajes
Que matan
Tienen Karmas
Enfermos

Hombres buenos
Que aman
Tienen Karmas
De paloma

Las serpientes son humildes habitantes del Infierno
Han venido a escondidas
Cruzando las altas hierbas
Para darse de frente con el estanque y sus ranas cristalinas

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Kerouac y la Tristessa de la Ciudad de México

Volviendo la mirada al ya lejano 1996, cuando la vida me puso a trabajar como era adecuado tras terminar la carrera, me encuentro con algo que por entonces no sólo me hizo sentir mucho mejor, sino que en buena parte me cambió la vida: Me robé un libro del lugar en que trabajaba. No es que no me hubiera robado alguna cosa antes, pero aun entonces supe que estaba cometiendo un verdadero crimen, sobre todo por la importancia que yo le di a ese ejemplar roído y viejo que me embolsé al salir aquella tarde de la oficina improvisada en la Colonia Roma. Me precio de tener ese librito todavía  en mi estantería, más gastado que en aquellos días, pero aún completo. Se trata de una primera edición de Los Vagabundos del Dharma, de Jack Kerouac, editada por Bruguera en 1982. Lo siento, Gregorio y Sara; consuélense con saber que es uno de mis libros favoritos.

Me alegro de haber leído Los Vagabundos antes que el icónico On the Road. Estoy seguro que llegó a mi (más bien, lo hice llegar a mi) en un momento clave, cuando me encontraba sumamente deprimido, perdiendo a alguien importante que había huído a Canadá y trabajando en una producción independiente de video documental que trataba de las invasiones norteamericanas de 1847: “Guerras e Imágenes”, del muy premiado Gregorio Rocha. Kerouac me abrió entonces la puertas al mostrarme que era libre y que debía buscar la iluminación. Jack tuvo su Satori al salir un día de su cabaña de guardabosques en la punta de una lejana montaña (también en un taxi, en París) y yo la encontré en los libros y mis maestros, cada que pude.

Los Vagabundos del Dharma fue sólo la entrada al mundo de Kerouac. Y como en aquellos días me gustaba mucho la poesía (todavía me gusta, pero entonces hasta la “escribía”) encargué un enigmático texto a alguien que viajaba a Norteamérica. Así fue como llegó a mis manos Mexico City Blues, libro que está formado por 242 caóticos Coros (poemas), y que para mi sorpresa había escrito el heroico Jack viviendo en mi propia ciudad, en 1955. La verdad es que según opinan los expertos, Mexico City blues es un libro intraducible; precisamente por eso he pensado traducirlo yo mismo y ofrecer mi versión personal en Mooniverse, Coro por Coro.

Mexico City Blues fue escrito poco tiempo antes de Tristessa, en el 210 de la calle de Orizaba, también en la Colonia Roma. Kerouac utilizó la voz de un amigo como mantra y simplemente dejó salir las letras automáticamente de su cabeza y de su pluma, conformando así los caóticos coros que lo conforman, como si se tratara de una sesión de Jazz. Entrego ahora la breve nota introductoria del libro y el primero de los Coros. Ofrezco mi versión con la plena conciencia de la imposibilidad de ser fiel, y también con la de que no hay ninguna razón para que lo sea, ni para que algo de mi quede en ellos. Cumplo así un viejo sueño. Bienvenido, Jack, a tu Ciudad de México.

mexico_city_blues

NOTA

Quiero que me consideren un poeta de jazz
que sopla un prolongado blues en una sesión de domingo por la tarde. Tomo 242 Coros; mis ideas varían y algunas veces van de un Coro a otro o de la mitad de un Coro a la mitad del siguiente.

1er. Coro.

Mágica colina de Ignorancia
Colina Mágica
Es lo mismo que la negación de la Colina
Todo es una luz
Viejos Caminos Ásperos
Un Hierro Alto
Camino principal

Denver es lo mismo

“El tipo con quien estuve era sobrino
del gobernador de Wyoming”
“Desde luego me pagó”
Diez días
Dos semanas
Fumando las existencias

“De todos modos era un viejo ladrón”

La misma voz en el mismo barco
El Vehículo Supremo
S.S. Excalibur
Maynard
Línea principal
Montaña
Merudvhaga
Missy inmersa

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