Geografías lejanas y Senos jugosos. Ríos rítmicos, eternos… y antiguos mares. En su éxtasis, Jack Kerouac los vio pasar tal vez ante sus ojos en pleno Corazón de la Ciudad de México. O quizás sólo los imaginó, pero al hacerlo, nos regaló sus imágenes. Imaginar es precisamente eso: Crear imágenes. Y la poesía consiste entonces en poner por escrito esas imágenes para que otros puedan a su vez imaginarlas, haciendo de la experiencia una espiral infinita.
Escuchemos a Bunk Johnson, con Sister Kate, para acompañar el 8o. Coro de Mexico City Blues
8o. Coro
Misteriosos Ríos Rojos del Norte –
Obi Ubang African Montanas
de las desérticas tierras de Peary
Lagos de Luz – Viejos Mares –
Río Mississippi, Chicago,
Los Grandes Lagos –
Los Pequeños Ríos como Indiana,
Los Grandes
Como el Amazonas
Joliet voló.
Alma, el Río del amor nevado
– Amida, de la más Brillante
y Perfecta
Compasión
El Tamiyani se arrastra
a través de los Everglades
Ai la ra la
la rai la ra –
Senos femeninos que cantan
reciben de la tierra
Ríos Jugosos – Tierra Roja
¿Pensamientos apocalípticos, acaso? ¿Qué estaría escuchando Jack al escribir éste, su séptimo coro, lleno de destrucción? Probablemente ni él sería capaz de recordarlo, pues una especie de común denominador de los beatniks era su manera totalmente automática de escribir, que sin duda tenía algo de poco consciente. El profeta beat Allen Ginsberg ilustra este comportamiento, siempre acompañado de sustancias alterantes, en su poema Aullido, al referirse a la experiencia de Kerouac y Burroughs en la ciudad de los volcanes:
“Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas…que escribieron frenéticos toda la noche balanceándose y rodando sobre sublimes encantamientos que en el amarillo amanecer eran estrofas incoherentes…”
Pero no cabe duda que la Destrucción planteada en este 7o. coro no es definitiva. Jack, buen budista y por tanto admirador del caos reformador, nota que quien en su poema destruye, también es un hacedor: un artista. Es así como Buda, el iluminado, se refiere a si mismo: Tathagata, palabra cuyo significado literal es el que así ha venido o llegado. Las deidades orientales tienen ambas facetas, creadoras y destructoras, como parte de su naturaleza. Un buen ejemplo de esto es Kālī, diosa hindú que apareció por primera vez en el Rig Veda, no como diosa, sino como una de las siete lenguas de Agni, el dios del fuego. Kālī, también conocida como Kalika, es una diosa asociada a muerte y a la destrucción, pero a pesar de sus connotaciones negativas, hoy se le considera la diosa del tiempo y del cambio: la vida y la muerte.
Quizás Jack estaba experimentando un Satori al momento de escribir, asomado a la estructura del caos. Escuchemos, para acompañar, a ese otro dios del Blues y el Jazz, B.B. King, en el Ralph Gleason’s Jazz Casual, 1968.
7o. Coro
Él, que es Libre de Concepciones Arbitrarias
del Ser o No-Ser
El Genio del Elefante
El Destructor de los Entrenadores de Elefantes
por Muerte
El Destructor de Elefantes por Muerte
El Destructor de la Muerte
El Destructor y Exterminador
De la Muerte
Exterminador del Ser y del No-Ser
Tathagata
El Maestro de la Esencia
El Útero
El Manifestador
Esencia hecha por el Hombre
Hombre hecho por la Esencia
El Hacedor de Luz
El Destructor de Luz